Beat…Heartbeat…
Beat… Beat… Beat…
De madrugada, puede que suceda.
Comienzas a sentir un poco de frío,
tomas las sabanas y te envuelves en ellas como si formaras una segunda piel,
suave y fría.
Poco a poco sientes como tu aliento la entibia, no abres los ojos,
te sientes lo suficientemente dormida para no hacerlo…
Pero la tibieza se convierte en calor, en recuerdos de sudor,
te aferras a la sabana que pasa entre tus piernas y resbala junto a un escalofrío que recorre tu espalda,
entierras tus uñas en la almohada, tu respiración se entrecorta…
Y de pronto a tu oído llegan esas palabras firmes,
penetrantes, se deslizan hasta el fondo…
“I wanna f¨¨k you like an animal”…
Y con ellas llega el espasmo que te recorre por completo, te sobresalta y termina por despertarte…
Dormir sin audífonos y sin el Ipod encendido, tal vez sea buena idea…
Dulces de mi insomnio…
